El Observatorio de Violencia Digital contra la Mujer en Política es una iniciativa del Servicio Electoral de Chile (Servel) orientada al monitoreo, análisis y prevención de la violencia digital de género en el ámbito político y electoral. Se trata del primer sistema institucional permanente en Chile enfocado en el análisis de este fenómeno mediante herramientas de big data, escucha digital y generación de evidencia pública.
El Observatorio surge como respuesta al aumento de prácticas de hostigamiento, desinformación y comunicación tóxica dirigidas hacia mujeres que participan en política, especialmente a través de redes sociales y plataformas digitales. Su objetivo es contribuir a la protección de los derechos políticos de las mujeres, fortalecer la integridad democrática y promover una participación política libre de violencia.
La iniciativa es coordinada por Servel y articula el trabajo colaborativo con organismos nacionales e internacionales especializados en democracia, derechos humanos, género e integridad electoral, promoviendo el intercambio técnico, la cooperación regional y la generación de conocimiento basado en evidencia.
El Observatorio se enmarca en los estándares internacionales y nacionales de protección de los derechos políticos de las mujeres y prevención de la violencia de género.
Toma como referencia la Ley Modelo Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en la Vida Política, elaborada en 2017 en el marco de la Convención de Belém do Pará, que define esta violencia como cualquier acción u omisión basada en el género que tenga por objeto o resultado menoscabar el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.
Estos organismos han impulsado medidas para prevenir y enfrentar la violencia política facilitada por tecnologías digitales.
En el ámbito nacional, el Observatorio se sustenta en la Ley N°21.675, promulgada en 2024, que establece medidas integrales para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en razón de su género, reconociendo expresamente la violencia simbólica y política.
Toda conducta de hostigamiento, amenazas o agresión que busque obstaculizar o anular el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.
Contribuir a la prevención estructural de la violencia digital contra la mujer en política mediante la recolección sistemática de información, la generación de evidencia y la capacitación de actores políticos y sociales.
América Latina enfrenta una crisis creciente de violencia digital de género en el espacio político. Los ciclos electorales la intensifican y la inteligencia artificial la amplifica.
En una región altamente polarizada, los períodos electorales intensifican la violencia digital contra las mujeres. Los ataques buscan socavar su capacidad de ejercer funciones públicas: cuestionan su salud mental, ponen en duda que hayan alcanzado sus cargos por mérito propio y descalifican su capacidad intelectual.
La inteligencia artificial ha intensificado este fenómeno, ampliando el alcance y velocidad de las agresiones. Durante el ciclo electoral 2024–2025, este tipo de violencia fue evidenciado por estudios del PNUD y de la Universidad de Santiago (Usach) en conjunto con el Ministerio de la Mujer.
Los mensajes suelen cuestionar la salud mental de las mujeres, ponen en duda que hayan alcanzado sus cargos por mérito propio o descalifican su capacidad intelectual.
ONU Mujeres (2021) destaca que los Órganos de Gestión Electoral (OGE) son actores clave en la mitigación de esta forma de violencia. Identifica dos ámbitos de acción autónoma en los cuales pueden incidir significativamente:
Los órganos electorales pueden identificar zonas de peligro en términos de violencia contra las mujeres, y diseñar medidas de mitigación y supervisión. Por ejemplo, la Comisión Electoral de la India implementó un Mapeo de la Vulnerabilidad para identificar personas y zonas en riesgo.
Promover programas de educación ciudadana y de personas encargadas de la administración electoral, aumentando la sensibilización respecto de la violencia política contra las mujeres e incentivando el ejercicio del derecho a voto.
Talleres BRIDGE sobre género y elecciones. Se identificaron obstáculos para la participación de mujeres y se implementaron iniciativas de difusión pública.
ONU Mujeres apoyó al Tribunal Supremo Electoral en la implementación de su política de género. 15 talleres con Tribunales Electorales Departamentales.
Sitio web "Conoce a tu candidata" para visibilizar a las candidatas, reconociendo también el problema de la violencia política contra las mujeres.
Programa formativo sobre violencia contra las mujeres para 120 miembros del Tribunal Electoral, incluyendo pasos prácticos para denunciar delitos electorales.
Talleres BRIDGE que derivaron en trato preferencial a madres lactantes y mujeres embarazadas, y código de conducta de partidos políticos con medidas preventivas.
Guía práctica sobre violencia electoral difundida entre los observadores electorales.
Ríos (2024), en su documento "Violencia Política de Género en la Esfera Digital en América Latina" publicado por IDEA Internacional, recomienda a los organismos electorales:
El Observatorio de Violencia Digital contra la Mujer en Política es el primer sistema institucional de monitoreo permanente de violencia digital electoral de género en Chile. Una iniciativa del Servicio Electoral de Chile, con apoyo de PNUD, IDEA Internacional y AMEA.