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Servel participó de seminario virtual sobre contaminación informativa

 

 

La cita del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Chile, versó sobre el desafío de la comunicación como uno de los pilares de la democracia puesta en juego con información utilizada en forma maliciosa y difundida por redes sociales.

El webinar “Contaminación informativa ¿Una amenaza para la democracia?” se abocó al diálogo sobre la desinformación, la información falsa y la información maliciosa. La instancia fue encabezada por Claudia Mojica, Representante Residente de PNUD Chile, y exponiendo por parte de Servel asistió Patricio Santamaría, Presidente del Consejo Directivo. También participaron como expositores Marcela Ríos, Representante Asistente de PNUD Chile; Sebastián Valenzuela, investigador del Instituto Milenio Fundamento de los Datos; y Margarita Maira, Coordinadora de Incidencia de Ahora Nos Toca Participar.

La intervención del Presidente del Consejo Directivo de Servel, Patricio Santamaría reflexionó sobre el quehacer de las redes sociales y la difusión de información. “Probablemente nunca nos imaginamos que uno de los pilares de la democracia, como lo es la libertad de expresión, utilizada maliciosa y anónimamente, podía atentar en contra de la misma, pudiendo incluso afectarla seriamente, si no ponemos atajo a los contenidos falsos y distorsionados que se plantean en su nombre, manifestó.

Un proceso constituyente en desarrollo, agregó, demanda anticiparnos a una amenaza en cierne: “El debate planteado por la influencia de las redes sociales y las numerosas afirmaciones, denuncias, rumores, que permiten que se genere un hecho sin respaldo en la realidad o se consulten fuentes que proporcionan informaciones falsas y que haya millones de datos no confirmados rebatidos por otros tantos que los contradicen, no solamente nos presenta la trágica realidad de la irresponsabilidad ciudadana  o política pero además la circunstancia de que las informaciones están tan direccionadas y manipuladas que las noticias en un sentido llegan a un auditorio determinado y los desmentidos a otro”.

En tanto Marcela Ríos centró su alocución en que: “Todo esto nos supone un enorme desafío y, por eso, desde PNUD Chile, vamos a seguir trabajando para ayudar a enfrentar la información contaminada que pueda afectar, especialmente, a todos los procesos democráticos que tiene el país por delante”.

Margarita Maira, Coordinadora de Incidencia de Ahora Nos Toca Participar abordó el tema desde una mirada de la sociedad civil añadiendo que: “La contaminación informativa distorsiona la realidad y las personas la ven de una manera muy distinta de como está sucediendo, es justamente por esta manipulación errónea que la gente está tomando decisiones tan importantes como por quién votar, cómo opinar. Por ellos es fundamental un acceso oportuno a la información para un libre derecho a la participación electoral”.

A su vez, Sebastián Valenzuela investigador del Instituto Milenio Fundamento de los Datos acotó: “Muchas veces se piensa que el problema de la desinformación es casi un problema tecnológico, pero hay que entender dos cosas: la desinformación ha existido siempre, siendo hoy el volumen mucho mayor y lo segundo que hay que entender es que no solo por la aparición de plataformas de RRSS ha acelerado este problema, si no que también coincide con una crisis bastante fuerte de todas las instituciones que en los regímenes democráticos históricamente se han encargado de producir información, pero evidentemente con las RRSS esto se ha acelerado y ampliado su difusión y es por eso que hoy asociamos el problema de desinformación con un problema tecnológico”.

Según diversos datos, 4 mil millones de personas, más de la mitad de la población mundial, tienen acceso a internet y 3 mil millones tienen acceso a las redes sociales. Producto del alto tráfico de noticias falsas que podían afectar la realización del Plebiscito Nacional 2020 o fomentar la desinformación respecto del proceso, Servel realizó una activa campaña de detección de contenidos falsos, que contó con la colaboración de la ciudadanía, la sociedad civil y los medios de comunicación, logrando generar un fuerte compromiso no sólo en la denuncia de éstos, sino que también en la viralización de los desmentidos que realizaba Servel en sus cuentas oficiales, según explicó Karen Ahués, Jefa de la Unidad de Comunicaciones del Servel.

A raíz de ello, Patricio Santamaría señaló que “Si bien el acceso a las redes sociales puede considerarse una ampliación del ámbito de la participación, dado que se abre un espacio de aportes y comentarios de un universo  amplio de actores, la forma de funcionamiento de las redes no permite una discusión real, un intercambio efectivo fundamental en la construcción democrática, salvo que avancemos hacia el voto programático, establezcamos el requisito de los debates entre las candidaturas para una utilización de las redes orientada al voto informado o las utilicemos como hicimos nosotros para el Plebiscito del 25 de octubre en el que, por motivo de la pandemia, organizamos un Programa de Visitas Internacionales virtual, mediante el que las autoridades electorales de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) y su Secretaría, el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL) del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) pudieron seguir en vivo, vía streaming, la aplicación del Protocolo Sanitario, la organización del acto electoral y la votación de los electores y electoras en tiempo real, en diferentes ciudades del país, transmisión que al final abrimos a todos quienes quisieran seguirnos en especial nuestros compatriotas en el exterior”.

“Es muy importante también plantearse seriamente el desafío de hacer conciencia en las personas sobre la necesidad del cotejo de las informaciones, y en tal sentido las instituciones deben asumir la tarea de analizar los instrumentos y mecanismos disponibles a tales efectos (…) La pregunta que se valida cada vez mas no es tanto qué creo sino a quién le creo.  Los hechos y los desmentidos se presentan de forma idéntica y por lo tanto la fuente cobra un valor especialmente crucial” concluyó Santamaría.